Staniel Cay: un oasis en el paraíso
Nos encontramos a mitad de camino de las Exumas, para muchos las islas más bellas del Caribe americano. Pocas veces he visto tal esplendor de colores en el agua y en tierra. Lagunas turquesas, bancos de arena de un blanco deslumbrante e islas de un verde intenso conforman un escenario difícilmente superable.
Si te diriges hacia Black Point durante tu travesía, Staniel Cay es uno de los mejores lugares de la región para hacer una parada. Este pequeño pueblo ofrece una infraestructura que rara vez se encuentra en las Exumas. Aunque el puerto deportivo es pequeño y es necesario reservar con varios días de antelación, ofrece amarres para veleros, catamaranes, lanchas a motor de tamaño medio y yates más grandes.
Ya al amarrar te espera una experiencia especial: en el puerto deportivo suelen nadar tiburones nodriza entre los barcos. Están acostumbrados a las personas y a veces incluso se dejan tocar, pero, por supuesto, hay que tratarlos con respeto y tener cuidado con los dedos.

El corazón del puerto deportivo es el Staniel Cay Yacht Club. El ambiente recuerda al de un bar deportivo tradicional, con mesa de billar y buenas bebidas, pero al mismo tiempo es un restaurante y una tienda de recuerdos. La langosta es muy recomendable, el affogato de gambas, no tanto. Un pequeño consejo: llévate algo para abrigarte, ya que el aire acondicionado suele funcionar a toda potencia.
En el embarcadero hay electricidad y agua, además de una gasolinera. Para un catamarán de 40 pies, el precio de un amarre es de unos 220 dólares estadounidenses. Como alternativa, hay boyas en la bahía por unos 70 USD, pero no se pueden reservar. También se puede tirar la basura (8 USD por bolsa) y hay servicio de lavandería, aunque a precios bastante elevados.
La isla en sí también merece un paseo. Algunas pequeñas tiendas ofrecen alimentos y artículos de uso diario, pero los precios son elevados, ya que muchos productos se transportan en avión. Recomendamos Burke’s Convenience Store: si haces compras grandes, incluso te llevan de vuelta al puerto deportivo en un carrito de golf.
En Staniel Cay, pequeños aviones despegan y aterrizan regularmente en el aeródromo local. Sin embargo, el tráfico aéreo es limitado, por lo que apenas se nota el ruido de los aviones.
En la bahía se encuentra una atracción turística imprescindible: la famosa cueva Thunderball, conocida por varias películas de James Bond. Se puede fondear al sur de la misma; asegúrate de navegar por la entrada norte de la bahía. La gruta es especialmente impresionante con marea baja y luz diurna, cuando la luz del sol se filtra a través de las aberturas de la roca. Sin embargo, a veces se pueden producir fuertes corrientes, por lo que este lugar no es apto para nadadores inexpertos.
Termina el día en el club náutico, tomando una copa en el bar deportivo y charlando con otros navegantes de todo el mundo. Staniel Cay es uno de esos lugares en los que es fácil quedarse más tiempo del previsto, y sin duda merece la pena visitarlo.





